sábado, julio 3

Comenzamos...

Hola bonita ¿Qué mejor manera de quitarme las ganas de escribirte, que escribiéndote?. Te soy sincero, escribo esto con la esperanza de que algún día lo leas.

No puedo dejar de pensar en ti. Pienso que hice algo malo, muy malo porque de otra manera no entiendo el porque no me dejas saber de ti. ¡No tienes que darme ninguna explicación, solo déjame saber que estás bien!. Incluso tu prometiste que nunca me ibas a dejar de hablar.

No me quiero dañar, no quiero olvidarte, pero tampoco molestarte. Entonces, como no le hago daño a nadie si te escribo así, de ahora en adelante así lo haré.

Hoy me levanté temprano, y la verdad pensé que sería más fácil, pero te extraño.
Hubo una pequeña discusión en la familia. Nada grave, pero permitió hablar y hablar aunque siempre llegamos a lo mismo. Ya se empieza a notar que es época de vacaciones, porque a todo mundo le sobra tiempo y tiene tiempo de estar ocioso.

En la tarde salí a Costco. Me gusta caminar por los pasillos porque cada cosa que veo me hace pensar en ti. Sé que no tiene ningún sentido, pero, aunque estoy “decidido” a olvidarte, basta con ver algo que era nuestro para convencerme de que no voy a poder hacerlo.

Compré algunas cosas que necesitaba y envolví los regalos de Maggie, porque el jueves fue su cumpleaños, pero le van a festejar hasta el domingo.
Te iba a invitar, pensando en que como es en la casa de mi papá, no batallarías para pedir permiso, en fin, sería más fácil. Pero luego recordé que nunca fue un problema el permiso... o no sé, lo que sí sé es que nunca estuviste muy convencida cuando salíamos.Me gusta ir con mi papá, porque entre otras cosas, me siento más cerca de ti. ¿Cuándo te sentirás cerca de mi?.